Scrum para uno

Scrum es un marco de trabajo para la gestión y desarrollo de software basada en un proceso iterativo e incremental utilizado comúnmente en entornos basados en el desarrollo ágil de software. [1]

Recientemente me convertí en ScrumMaster después de ver los resultados de esta metodología ágil en mis últimos dos empleos.

Después de entender mejor su aplicación decidí hacer una metodología para el manejo personal de mi día a día.

Para esto hay que alejarnos del manifiesto de scrum, porque aquí no estamos colaborando con clientes, ni compañeros de trabajo; tú eres el único responsable, interesado y afectado.

Al final se trata de aprender a dividir el trabajo en partes pequeñas que agreguen valor, responder al cambio y entrar en un punto de mejora continua sin perder el foco.


1.- Divide los objetivos

¿Quieres aprender un idioma? ¿Quieres dominar una nueva técnica de negociación? ¿Un lenguaje de programación? ¡Bien! Divídelo en metas pequeñas, que agreguen valor por sí solas, pero en conjunto se conviertan en un resultado, tu objetivo.

Cada objetivo debe estar dividido en metas que a su vez tendrán que cumplir los siguientes criterios:

  • Independiente
  • Negociable
  • Valiosa
  • Estimable
  • Pequeña

Y cada meta debe estar dividida en tareas que cumplan los siguientes criterios:

  • Específica
  • Medible
  • Alcanzable
  • Relevante
  • Tiempo determinado

2.- No trabajes en muchas metas a la vez

Esto te ayudará a no perder el foco en las que estás actualmente trabajando. Dependiendo el tamaño de las metas, trabaja en dos o tres a la vez. Al final, una meta empezada pero sin terminar, es lo mismo a ninguna meta.

3.- Trabaja por iteraciones

En scrum se trabaja por iteraciones que pueden ir de 1 a 4 semanas (idealmente) en las que al inicio de la misma, seleccionarás un grupo de metas que deberán ser cumplidas durante ese plazo.

Esto ayuda a definir que es lo que hay que hacer y cuando. Es muy importante tener en claro la capacidad que se tiene para no dejar metas empezadas al final de la iteración.

Cada iteración nos acerca a llegar al siguiente nivel.

4.- Mira hacia atrás

Después de cada iteración es necesario que te tomes un tiempo para hacer una evaluación honesta de las metas trabajadas para saber si se cumplieron o si es necesario trabajar con alguna de ellas durante la nueva iteración.

También hay que hacer un análisis del proceso que se siguió para cumplir estas metas y definir si es necesario cambiar algo porque no esté funcionando o repetir algo porque sí funcionó.

5.- Mejora continua

No existe otra finalidad en seguir este procedimiento que la mejora continua, ya sea para aprender algo que nos gusta, volvernos más capaces o entrenar alguna habilidad.

Las metas puede que no agreguen mucho valor por sí solas, pero lo hacen, en conjunto completan un objetivo.


Antes de conocer scrum no sabía como ser disciplinado, quería cumplir con mis objetivos y compromisos, simplemente no tenía idea de que procedimiento seguir ni cómo evaluarlo.

Esta metodología contiene lo que yo rescaté de Scrum para aplicarlo a mis proyectos personales. Scrum es mucho más que esto y es una excelente herramienta para trabajar y coordinar equipos ágiles.


Publicado originalmente en Medium

[1] “Scrum.” Wikipedia, La enciclopedia libre.<http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Scrum&oldid=74109343>.